Mantener gallinas ponedoras saludables es clave para asegurar una buena producción de huevos. Todo comienza con ofrecerles un ambiente limpio, ventilado y seguro, evitando corrientes de aire y humedad excesiva.
Es importante mantener el gallinero seco y desinfectado, cambiando la cama periódicamente para prevenir enfermedades.
La alimentación balanceada es otro pilar fundamental. Las gallinas deben recibir un alimento formulado específicamente para ponedoras, con los nutrientes necesarios para mantener una postura constante y huevos de calidad.
Además, asegúrate de que siempre tengan agua fresca y limpia disponible.
La iluminación también influye: necesitan alrededor de 14 a 16 horas de luz diaria para mantener su ciclo de postura activo. Y no olvides la observación diaria —una gallina sana está activa, con plumaje brillante y apetito normal—.
Con estos cuidados básicos, tus ponedoras podrán expresar todo su potencial productivo y mantenerse saludables por más tiempo.

